HERNIA DISCAL


Un golpe en la columna, una flexión indebida, la carga de demasiado peso o el hacerlo de forma incorrecta pueden causar que los discos se abulten, o peor aún, se rompan dando lugar a una hernia discal. Estas hernias pueden ser muy dolorosas, al presionar la médula espinal y las raíces nerviosas dorsales, e interfirir con su funcionamiento. El ajuste quiropráctico o movimiento de las vértebras adyacentes al disco facilitan que este se nutra y reconponga más rápido.

El paciente que acude al quiropráctico se beneficia de un tratamiento no agresivo, evita riesgos y los largos postoperatorios que conlleva la cirugía. Además la operación quirúrgica de hernia discal no siempre garantiza un resultado satisfactorio. Solo el 50% de los pacientes de hernia discal obtiene una mejoría notable por la cirugía. El otro 50% empeoran o no experimentan progresos.
El tratamiento quiropráctico es capaz de reparar estos discos herniados, evitando en la mayoría de los casos tener que recurrir a la cirugía.

hernia discal¿Qué es la hernia discal?

Los discos intervertebrales,son los encargados de amortiguar el rozamiento y la presión entre las vertebras que se produce con nuestros movimientos cotidianos.

Está compuesto de un material gelatinoso que se encuentra recubierto por una envoltura fibrosa. Un golpe, una mala postura, o el levantamiento de un peso de forma indebida, aumenta la presión en el disco produciendo una protuberancia o incluso pudiendo llegar a hacer que se rompa la envoltura fibrosa y porvocando un derrame de el material gelatinoso que se encuentra en el interior del disco.

Este material gelatinoso que sale al exterior del disco, toca las raíces nerviosas o la médula espinal provocando un fuerte dolor.

El objetivo del tratamiento quiropráctico, es reducir la presión que ejercen las vértebras sobre el disco, para permitir que la envoltura fibrosa se recomponga y el disco recupere su forma nomal.

¿Cómo mejora el quiropráctico su hernia discal?

El tratamiento quiropráctico de la hernia discal es una técnica no agresiva para el paciente y que ha demostrado dar muy buenos resultados para la recomposición de los discos vertebrales herniados.

Mediante suaves movimientos en la columna su quiropráctico recolocará sus vértebras y los discos adyacentes a ellas de una manera completamente indolora. La base del tratamiento quiropráctico consiste en apartar la hernia de la raíz nerviosa, eliminando el pinzamiento y por tanto se consigue reducir o eliminar por completo el dolor. Además la hernia se verá liberada de la presión que ejercen las vértebras permitiendo de esta manera que el disco herniado se recomponga de una manera más rápida.

El tratamiento quiropráctico evita la cirugía en la mayoría de los casos. Es un tratamiento inocuo y elimina los riesgos que toda intervención quirúrgica conlleva. Además libera al paciente de sufrir las largas recuperaciones postoperatorias de la cirugía.

Las estadísticas confirman que solo el 50% de los pacientes que recurren a la cirugía obtienen una notable mejoría. El otro 50% puede llegar a empeorar o en el mejor de los casos no experimentan ningún progreso. Por tanto la quiropráctica constituye un buen tratamiento a probar antes de recurrir a soluciones que pueden resultar agresivas para el paciente. La mayoría de los pacientes que recurren al ajuste quiropráctico experimentan notables mejorías, haciéndose innecesario recurrir a otros tratamientos.